
Recordando el camino de los israelitas de la esclavitud a la libertad, nos encontramos el milagro del mana, en síntesis, los israelitas prácticamente iniciaban su andar en el desierto, sintieron hambre y en esa ocasión como en tantas otras en que dudaron de la capacidad de su Dios libertador, al punto de pensar que estaban mejor en la esclavitud, recibieron la solución dada por Dios que es la que muchos ya conocemos:
Y Jehová dijo a Moisés: He aquí yo os haré llover pan del cielo; (…)
Éxodo 16:4 RVR1960 https://bible.com/bible/149/exo.16.4.RVR1960.
El maná debía ser recogido cada día, por mandato divino no debía almacenarse:
Y les dijo Moisés: Ninguno deje nada de ello para mañana. Mas ellos no obedecieron a Moisés, sino que algunos dejaron de ello para otro día, y crió gusanos, y hedió; y se enojó contra ellos Moisés. Y lo recogían cada mañana, cada uno según lo que había de comer; y luego que el sol calentaba, se derretía.
Éxodo 16:19-21 RVR1960
https://bible.com/bible/149/exo.16.19-21.RVR1960
¿No era más fácil que la provisión se hiciera para más de un día? Pienso que en parte el propósito de Dios en que este milagro ocurriera cada día, era que su pueblo entendiera que Él tenía el control absoluto de sus necesidades y aun cada día estaba en la capacidad de suplirlas, no era necesario que ellos se perturbaran con el mana que cada día terminaba, porque cada día traería su propio «pan del cielo», así por cuarenta años no faltó Dios a su extraordinaria promesa:
Así comieron los hijos de Israel maná cuarenta años, hasta que llegaron a tierra habitada; maná comieron hasta que llegaron a los límites de la tierra de Canaán.
Éxodo 16:35 RVR1960
https://bible.com/bible/149/exo.16.35.RVR1960
Hoy día, hay factores de sobra, que pueden mantener nuestra mente perturbada: la situación social, política, económica, nuestra salud, etcétera; ¿Se trata entonces de obviar todo y encerrarse en una burbuja?, ¿Se trata de no tener un plan y cerrar los ojos esperando el milagro? No. Más bien creo que se trata de entender que si bien en cada situación podemos hacer lo humanamente posible (planes, metas, organizarnos), habrá momentos en los que probablemente no tendremos todo el control de los resultados; ahì probablemente nuestra mente nos traicione, sobredimensionamos los asuntos y llega el temor, ¿se vale temer? Si; ¿es útil tener temor? Hasta cierto punto si; el temor sano que genera la prudencia para actuar, lo que no se vale es permitir que el miedo nos paralice. ¿Es difícil? Si, más no es imposible.
He escuchado testimonios de personas que vivieron situaciones muy difíciles, y aun en esas circunstancias estando preparados humanamente para lo peor, lo que más temían no llegó a ocurrirles. La vida es muy breve y el mundo no se detiene, que el temor y la incertidumbre no lleguen a quitarnos la confianza en El gran libertador, El gran proveedor del «pan del cielo», que es el mismo ayer y siempre.
«La vida es un ratico». Lily Corniel.