
“La paz es una construcción individual”. Autor desconocido
Culturalmente es cotidiano crecer escuchando frases, refranes, cuentos etc.; así cada situación la asociamos a palabras, que al transcurrir del tiempo construyen una narrativa de vida. Esto pudiera guardar relación con la capacidad, que en algún momento tenemos todos, de dramatizar los eventos.
En ocasiones convertimos, una vivencia en lo más parecido a un capítulo de serie o telenovela, donde actúan: el bueno, el malo y el feo; caracterizamos “personajes” (guion, producción, dirección), hecho el trabajo interno, llevamos al “público” el “producto terminado” de cada personaje; al bueno lo “santificamos”, al malo lo “satanizamos” y al feo lo “pisoteamos”.
Vamos por ahí, pretendiendo hacer en la mente de los demás, de “nuestros héroes” los “más amados” y de “nuestros villanos” los “más odiados”; cuando la única realidad es que, salvo excepciones, aquellos personajes, salieron de nuestras experiencias personales, que no tienen que ser las de los demás; de ahí que en perspectivas distintas, los buenos muchas veces, no son “tan buenos”, o los malos no son “tan malos”, ambos son solo como nuestros ojos y mentes quieran mirarlos.
Y es que la existencia en tiempo real no es una telenovela dramática, en un frío papel o pantalla, más que eso, la vida va de experiencias muy personales, que impredeciblemente, en su momento, les tocara vivir a los demás; y solo hasta ese momento podrán hacer su guion personal, de la historia.
El drama necesita culpables, la culpabilidad impide crecer.
Que el bueno, el malo y el feo de un guion circunstancial, no limiten nuestra evolución en el camino que toque transitar.
Reconociendo que aún sobre los eventos duros y difíciles, es posible hacer un trabajo de crecimiento, que conlleva el reto de asumir responsabilidades, reconocer y reparar; porque muchísimas veces también somos los villanos de alguna historia, en esta vida donde absolutamente todos, estamos cargando una mochila con traumas y heridas por resolver; dotados de “luz y sombra”, que incluso por épocas, irradiamos más o menos, nunca olvidando que, en la vida, todos estamos librando batallas.
Todos tenemos batallas.
Pd: A seguir disfrutando lo que queda de nuestro invierno; ya por ahí asoma la Primavera.








